Cortar: Lavá y pelá las papas. Cortalas en bastones parejos de aproximadamente 1 cm de grosor, para que la cocción sea uniforme.
Remojar: Colocá los bastones en un bol con agua fría y hielo durante al menos 30 minutos. Esto quita el exceso de almidón y logra que queden más crocantes.
Secar: Escurrí bien las papas y secalas a fondo con papel absorbente o un repasador limpio. La humedad es enemiga del crocante.
Primera fritura: Calentá el aceite a 150°C (fuego medio). Freí las papas en tandas durante 5-6 minutos, sin que tomen color. Retiralas y dejalas reposar sobre papel absorbente.
Segunda fritura: Subí la temperatura del aceite a 190°C (fuego fuerte). Volvé a freír las papas 2-3 minutos más, hasta que estén doradas y bien crocantes.
Escurrir y salar: Retirá con la espumadera, apoyá sobre papel absorbente y salá inmediatamente mientras aún están calientes, para que la sal se adhiera bien.
Servir: Serví enseguida, espolvoreadas con perejil o pimentón si querés darles un toque extra. ¡A disfrutar!
💡 Consejos y variantes
🌟 Trucos del chef
La doble fritura es el secreto: la primera cocina por dentro, la segunda dora y da crocancia por fuera.
Nunca sobrecargues la olla: freír en tandas evita que baje mucho la temperatura del aceite.
Si preferís una versión al horno, rociá las papas con un poco de aceite y horneá a 220°C por 25-30 minutos, dando vuelta a mitad de cocción.
Guardá el aceite usado, colado, para una próxima fritura (máximo 2-3 usos).